Bebidas isotónicas caseras
Las bebidas isotónicas se encuentran diseñadas con un objetivo principal, la rehidratación, y por tanto también evitar la deshidratación, favorecer la reposición de electrólitos (sobre todo de sodio pero también de otros minerales) y aportar hidratos de carbono para mantener los depósitos de glucógeno. Por ello, se recomienda su consumo, tanto en situaciones de diarreas severas y persistentes (donde se debe evitar comer durante las primeras horas y beber pequeños sorbos de agua o bebidas isotónicas, cada 15 o 20 minutos), como en diarreas menos severas o hasta incluso cuando no hay estrictamente diarrea, pero debemos mantener una hidratación correcta.
| ⚠️ | Aviso importante |
|---|---|
| Las personas con enfermedad renal deben consultar con su especialista médico la idoneidad de este tipo de bebidas según su situación concreta. |
En el mercado podemos encontrar bebidas isotónicas comerciales diferentes:
Gatorade®, Aquarius®, Isostar®, Powerade®… Pero se pueden preparar bebidas isotónicas caseras de forma sencilla y saborizarlas según las preferencias de cada persona.
BEBIDA ISOTÓNICA CASERA ESTÁNDARD:
- Mezclar en un litro de agua:
- el zumo de dos limones
- una cucharada sopera de miel
- una cucharadita de postre de sal marina
- una cucharadita de postre de bicarbonato sódico
- Cuando estos ingredientes estén disueltos, dejarla en la nevera hasta que esté fresca.
DIFERENTES OPCIONES SABORIZADAS:
a. 2 vasos de zumo de naranja + ½ vaso de agua + 1 cp sal + 1 cp bicarbonato
b. 2’5 vasos de agua + zumo de medio limón + 2 cs miel + jengibre rallado + 1 cp sal + 1 cp bicarbonato
c. 500 ml de agua + 1 cs te verde a granel + 1,5 cs azúcar moreno + 1 cp sal + 1 cp bicarbonato
Además de estas bebidas, también podemos utilizar agua sola, infusiones, caldos, gelatinas, licuados de frutas y verduras, polos… para hidratarnos, teniendo en cuenta siempre, que sea para una bebida isotónica o cualquier otra bebida, si existe alguna sintomatología que pueda tener implicación alimentaria, deberemos escoger aquellas más adecuadas o adaptarlas, por ejemplo colándolas.
Fuente: Colección «Comer durante el tratamiento del cáncer. Recomendaciones dietético-culinarias». Fundación Alícia – Hospital Clínic.
Descubre más:
